Hoy en día, los padres tratan a sus hijos más como adultos que antes, y a los niños se les concede más libertad que nunca para tomar sus propias decisiones en la vida.
Como el trueno ya se explica científicamente, la gente ya no cree que sea la ira de los dioses contra los seres humanos, así que el trueno también da un poco menos de miedo que antes.