其の日は一日淋しいペンの音を聞いて暮した。其の間には折々千代々々と云う声も聞えた。文鳥も淋しいから鳴くのではなかろうかと考えた。然し縁側へ出て見ると、二本の留り木の間を、彼方へ飛んだり、此方へ飛んだり、絶間なく行きつ戻りつしている。少しも不平らしい様子はなかった。
Ese día lo pasé escuchando el solitario rasgueo de una pluma. Mientras tanto, de vez en cuando oía un «pío, pío». Pensé que quizá el diamante de Java también cantaba de soledad. Sin embargo, cuando salí a mirar al porche, volaba sin parar de un lado a otro entre las dos perchas, yendo y viniendo. No mostraba ni el más mínimo signo de descontento.