Mis compañeros y yo vivíamos en una pequeña casa de dos habitaciones, como una cabaña, en el borde de un acantilado en la montaña. Digo dos habitaciones, pero además de la entrada había una habitación de seis tatamis y otra de dos tatamis. Comíamos patatas, pescado seco y tofu; como estábamos en lo alto de una montaña fría, en invierno las patatas se congelaban.
Tatoeba