El trabajo no solo es necesario para obtener beneficios económicos, es decir, el salario, sino también para satisfacer necesidades sociales y psicológicas, es decir, la sensación de estar haciendo algo por el bien de la sociedad.
Cerca del cincuenta por ciento de las empresas de Japón reconocen la necesidad de dar a sus empleados vacaciones más largas, y consideran que las vacaciones de verano son necesarias para proporcionarles descanso mental y físico.