Cuando estuve en París, entablé amistad con dos o tres pintores, y de vez en cuando visitaba su atelier, pero siempre me sentí muy atraído por su forma de trabajar y su manera de vivir.
Cuando estuve en París, entablé amistad con dos o tres pintores, y de vez en cuando visitaba su atelier, pero siempre me sentí muy atraído por su forma de trabajar y su manera de vivir.