Hoy el director ejecutivo vino cargando con un ordenador. Me quedé de piedra y le pregunté: "¿En qué puedo ayudarle?", y él dijo: "El ordenador dejó de funcionar, así que llamé, pero Tanaka me dijo que lo subiera al cuarto piso, así que aquí estoy." Todos se quedaron pálidos. Bueno, ni que decir tiene que después el jefe le echó una buena bronca a Tanaka. No había otra. Pero podría haberle pasado a cualquiera de nosotros, así que pensé que más vale tener cuidado.