Entre las gentes de las colonias, que sufren bajo la tiranía de la Tierra, surge una fuerza que pretende romper con el statu quo mediante el terrorismo.
Observadores soviéticos y occidentales han advertido de que, si las repúblicas musulmanas no se unen a la Comunidad de Estados Independientes, podrían formar un grupo aparte y provocar una fractura étnica y religiosa muy volátil.